Durante 28 años, los ingenieros han mejorado continuamente los procesos, realizado pruebas en condiciones extremas, introducido innovaciones y manteniéndose al día con los nuevos estándares globales. Cada litro de petróleo producido es una inversión en un futuro donde los automóviles no solo estén protegidos de forma fiable, sino que también funcionen de manera más respetuosa con el medio ambiente.